Esta semana, hemos visto cómo la capitalización de Nvidia alcanzaba cotas nunca antes vistas, superando incluso los 5 billones de dólares. Es una locura pensar que hace apenas unos meses hablábamos de 4 billones. Pero, ¿es todo esto realmente sólido, o nos dirigimos directamente hacia el abismo? Hay preguntas que surgen, especialmente cuando observamos cómo todo este dinero gira en círculos entre las empresas del sector. Intentaremos desentrañar todo esto.
Puntos Clave
- Nvidia es la primera empresa del mundo en superar los 5 billones de dólares de capitalización, un récord alcanzado muy rápidamente después de haber superado los 4 billones.
- Este rendimiento se debe en gran medida a la demanda de sus chips de inteligencia artificial, donde Nvidia ostenta una cuota de mercado abrumadora.
- Los economistas temen una posible financiación circular, donde Nvidia y sus socios se compran mutuamente servicios y chips, creando una potencial burbuja.
- El CEO de Nvidia, Jensen Huang, refuta la idea de una burbuja y se muestra confiado en el crecimiento futuro del mercado de la IA.
- A pesar del rendimiento, persisten las incertidumbres sobre la volatilidad del mercado, la fiabilidad de los indicadores económicos y la viabilidad a largo plazo del modelo de negocio de la IA.
La capitalización de Nvidia alcanza un nuevo máximo histórico
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Nvidia, primera empresa en superar los 5 billones de dólares
Es un momento histórico para el mundo de la tecnología y las finanzas. Nvidia acaba de superar un hito nunca antes alcanzado, convirtiéndose en la primera empresa del mundo en superar los 5 billones de dólares de capitalización bursátil. Esta cifra colosal da fe del lugar central que ocupa ahora el gigante de los semiconductores en la economía actual, especialmente en el campo de la inteligencia artificial. Hay que decir que el precio de la acción ha experimentado un ascenso vertiginoso, superando los 211 dólares al inicio de la sesión para alcanzar este nuevo récord. No es la primera vez que Nvidia supera los límites; la empresa ya había sido la primera en superar los 4 billones de dólares, luego los 3 billones, y así sucesivamente, mostrando un crecimiento exponencial en un período relativamente corto. Este rendimiento excepcional sitúa a Nvidia muy por delante de sus competidores e incluso de gigantes como Apple y Microsoft, que recientemente alcanzaron los 4 billones de dólares. El valor de Nvidia supera ahora el Producto Interior Bruto de muchos países, lo que plantea interrogantes sobre la concentración del mercado y la salud general de la economía digital.
Un ascenso vertiginoso tras los 4 billones alcanzados previamente
Hace apenas tres meses, el mundo financiero contenía la respiración cuando Nvidia superó la barrera de los 4 billones de dólares. Hoy, la empresa no solo ha reiterado esta hazaña, sino que la ha superado espectacularmente. Este nuevo hito, alcanzado a finales de septiembre de 2025, confirma la impresionante dinámica de Nvidia. La empresa ha sabido capitalizar el entusiasmo por la inteligencia artificial, transformando una tendencia tecnológica en un rendimiento bursátil sin precedentes. La rapidez con la que Nvidia ha añadido un billón de dólares a su valoración es asombrosa, pasando de 4 a 5 billones de dólares en un tiempo récord. Este rápido crecimiento ha alimentado las discusiones sobre una posible burbuja especulativa, pero por ahora, las cifras continúan desafiando las previsiones.
Los pedidos de chips de IA, motor principal de esta valoración
¿Qué explica tal auge? La respuesta reside en gran medida en la insaciable demanda de los chips de inteligencia artificial de Nvidia. El CEO, Jensen Huang, anunció recientemente que la cartera de pedidos de estos chips asciende a más de 500.000 millones de dólares hasta 2026. Es este flujo constante de pedidos, proveniente de las mayores empresas tecnológicas del mundo que construyen las infraestructuras de la IA, lo que sustenta la valoración de Nvidia. Estos chips se han convertido en el componente esencial para el desarrollo y despliegue de modelos de IA, situando a Nvidia en el centro de esta revolución tecnológica. La empresa ostenta una cuota de mercado abrumadora en este sector, lo que le confiere un poder de fijación de precios y una rentabilidad récord. Los inversores apuestan por la continuidad de esta tendencia, considerando que la IA apenas está comenzando y que la demanda de chips de Nvidia seguirá creciendo. El mercado mundial de la IA nunca ha parecido tan próspero, y Nvidia es el principal beneficiario, consolidando su posición de líder indiscutible.
El rendimiento de Nvidia es innegablemente impresionante, pero también plantea interrogantes sobre la concentración del mercado y la sostenibilidad de este crecimiento. Los inversores escrutan atentamente los próximos resultados y los anuncios de la empresa para evaluar si esta tendencia alcista puede mantenerse a largo plazo, o si ya están presentes las señales de advertencia de una corrección.
Aquí hay algunas cifras clave que ilustran este rendimiento:
- Capitalización bursátil: Más de 5 billones de dólares.
- Crecimiento reciente: Adición de 1 billón de dólares en solo tres meses.
- Cartera de pedidos de IA: Estimada en más de 500.000 millones de dólares hasta 2026.
- Cuota de mercado de IA: Superior al 90% para los chips de IA.
Esta dominación en el mercado de chips de IA es un factor clave de la valoración actual de Nvidia.
Los fundamentos del crecimiento de Nvidia bajo la lupa
Una dominación abrumadora en el mercado de chips de IA
Hay que reconocerlo, Nvidia se ha labrado un lugar privilegiado en el sector de los chips dedicados a la inteligencia artificial. Hablamos de más del 90% de cuota de mercado, lo cual es simplemente enorme. Esta posición dominante no es fruto del azar; se basa en años de desarrollo y una visión clara del futuro de la IA. Los pedidos de chips de IA se acumulan, superando incluso las previsiones más optimistas, con contratos que ascienden a cientos de miles de millones de dólares hasta 2026. Es una fuerte señal de la confianza que los principales actores tecnológicos depositan en los productos de Nvidia. Esta dominación también se refleja en las cifras, con ingresos trimestrales que han alcanzado máximos, como los 68.100 millones de dólares registrados, lo que supone un aumento del 73% respecto al año anterior. Estas cifras impresionantes muestran bien la dinámica actual.
Beneficios récord impulsados por la creciente demanda
La demanda de chips de Nvidia se dispara, y esto se traduce directamente en beneficios récord. Las empresas que desarrollan IA necesitan esta potencia de cálculo, y Nvidia es, por ahora, el principal proveedor. Los centros de datos se multiplican, y cada uno de ellos es un consumidor ávido de semiconductores. Esta situación ha permitido a Nvidia pasar de ser un fabricante de tarjetas gráficas para videojuegos a un actor indispensable en la IA. Los beneficios generados se reinvierten, creando un círculo virtuoso que refuerza aún más la posición de la empresa. Vemos claramente que las inversiones en la infraestructura de IA siguen creciendo, y Nvidia está en el centro de esta expansión.
La transición de un fabricante de videojuegos a un actor indispensable de la IA
Hace apenas unos años, Nvidia era conocida principalmente por sus tarjetas gráficas destinadas a los jugadores. Pero la empresa supo anticipar el giro hacia la inteligencia artificial. Esta transición estratégica se ha ejecutado de manera notablemente exitosa. Los chips diseñados para videojuegos ya poseían las características necesarias para el cálculo paralelo, una habilidad clave para la IA. Al centrarse en este mercado en plena expansión, Nvidia ha logrado posicionarse como líder.
El paso de un mercado de nicho al de la IA ha sido una transformación importante, permitiendo a Nvidia capturar una parte significativa del crecimiento tecnológico actual.
Esta evolución ha permitido a Nvidia superar umbrales de capitalización bursátil históricos, alcanzando máximos como los 5 billones de dólares. El índice SOX de semiconductores sigue, además, esta tendencia alcista. La pregunta que surge ahora es si este crecimiento es sostenible o si oculta fragilidades.
El espectro de una burbuja especulativa planea sobre la IA
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Cada vez se oye hablar más de burbuja, y no solo en las conversaciones de café. Economistas, banqueros centrales, incluso directores de grandes bancos dan la voz de alarma. Las valoraciones actuales, especialmente en el sector no cotizado, alcanzan máximos que recuerdan a otras épocas. Se habla de un modelo de negocio que se alimenta a sí mismo, un círculo donde los mismos fondos giran en bucle entre unas pocas empresas.
Las alertas de los economistas sobre una financiación circular
Lo que preocupa es lo que se llama « financiación circular ». Imaginen: una empresa como Nvidia vende sus chips a otra, que los utiliza para ofrecer servicios a una tercera, que a su vez invierte en la primera. Es un poco el caso de actores como CoreWeave, que ha recaudado miles de millones utilizando chips de Nvidia como garantía, y luego alquila esta capacidad a OpenAI y Microsoft. OpenAI, por su parte, invierte en startups que dependen de sus propios modelos de IA, al tiempo que les vende sus servicios. Crea una dinámica, sin duda, pero se basa en un crecimiento constante. Si la demanda de estos chips se ralentiza, o si los inversores deciden retirar su dinero, todo este edificio podría tambalearse. Es un poco como construir una casa sobre arena.
Una red de acuerdos que suscita interrogantes
Estos complejos vínculos financieros entre las empresas del sector de la IA, aunque crean una especie de sinergia, plantean interrogantes. Cuando Nvidia invierte en OpenAI, que compra potencia de cálculo a Oracle, que a su vez compra chips a Nvidia, vemos claramente que el sistema está interconectado. Los inversores compran todo esto, esperando retornos de la inversión. Pero si miramos más de cerca, los beneficios reales y tangibles de la IA, más allá de esta mecánica financiera, no siempre son evidentes. Tenemos la impresión de que el ecosistema se autoalimenta, pero sin crear necesariamente valor nuevo y sostenible. Es un poco el perro que se muerde la cola, y puede ser arriesgado.
La comparación con la burbuja de Internet de los años 2000
Las cifras actuales marean. La capitalización de Nvidia supera el PIB de la mayoría de los países del mundo. Los ratios precio/beneficio alcanzan niveles comparables a los observados durante la burbuja de Internet de finales de los años 90. En aquella época también hubo un entusiasmo desbordante por una nueva tecnología, con valoraciones que parecían desconectadas de la realidad económica. También vemos el regreso de ciertos instrumentos financieros especulativos, como los SPAC o las acciones « meme », que recuerdan a ese período. La historia nos ha demostrado que estos períodos de euforia pueden terminar bruscamente. Por lo tanto, es legítimo preguntarse si no estamos reviviendo una situación similar, donde el optimismo excesivo oculta riesgos importantes. Podríamos estar viviendo una nueva ilusión bursátil.
La inteligencia artificial, a pesar de su potencial, sigue siendo una tecnología cuya rentabilidad a gran escala aún está por demostrarse en gran medida. El modelo de negocio actual, basado en inversiones cruzadas y una demanda exponencial, podría resultar frágil ante una desaceleración o un cambio en el sentimiento de los inversores.
El modelo de financiación circular descifrado
Nvidia invierte en sus socios que compran sus chips
Cada vez se oye hablar más de lo que se llama « financiación circular » en el sector de la IA, y esto concierne directamente a Nvidia. En resumen, es un poco como si las empresas se prestaran dinero entre ellas para comprar los productos de las demás. Por ejemplo, Nvidia puede invertir en una startup u otra empresa tecnológica. Luego, esta empresa, que necesita potencia de cálculo para sus propios proyectos de IA, va a comprar chips… ¿adivinen de quién? Sí, de Nvidia. Es un poco un círculo donde el dinero siempre vuelve al punto de partida, creando una especie de autosuficiencia artificial.
OpenAI, AMD, Oracle: un ecosistema de inversiones cruzadas
Este esquema se ve claramente con actores importantes como OpenAI. Hemos visto anuncios de acuerdos masivos, a veces por cientos de miles de millones de dólares, que involucran a OpenAI, Nvidia, AMD y Oracle. Estos acuerdos se presentan como necesarios para construir la próxima generación de modelos de IA. Pero si miramos más de cerca, constatamos que las mismas empresas que invierten en OpenAI son también las que le venden los chips y las infraestructuras que necesita. Es una red compleja donde las inversiones y las ventas se mezclan. Por ejemplo, CoreWeave ha recaudado fondos utilizando sus chips Nvidia como garantía, y luego ha alquilado esta capacidad a clientes como OpenAI y Microsoft. Es una forma de hacer circular el dinero dentro de un grupo reducido de actores.
La dependencia mutua como señal de advertencia de una burbuja
Este sistema de financiación circular, donde los mismos fondos giran en bucle entre unas pocas empresas, puede dar la ilusión de un crecimiento sin fin. Pero muchos economistas están preocupados. Ven en ello un signo clásico que puede preceder a una burbuja especulativa, un poco como lo que vimos durante la burbuja de Internet de los años 2000. Si la demanda de chips llegara a ralentizarse, o si los inversores decidieran de repente retirar su dinero, todo este castillo de naipes podría derrumbarse. Es un poco como si todos contaran con el vecino para seguir comprando, sin que la demanda real de los usuarios finales esté necesariamente presente. Este modelo se basa en un crecimiento constante, y ahí reside el problema.
Este tipo de acuerdos, donde las empresas se autoalimentan financieramente, pueden ocultar una realidad económica menos sólida de lo que parece. La dependencia mutua crea una dinámica, pero también puede convertirse en una fragilidad si las condiciones externas cambian.
Este modelo de negocio, aunque innovador, plantea interrogantes sobre su viabilidad a largo plazo. Es importante comprender cómo funcionan estos modelos económicos circulares para evaluar los riesgos. La idea es financiar la circularidad para estimular estos avances, pero hay que asegurarse de que no cree una burbuja artificial. Las asociaciones en el sector de la IA son cada vez más escrutadas desde este ángulo, y es esencial seguir de cerca la evolución de estas financiaciones para la circularidad.
Las reacciones del directivo de Nvidia ante las inquietudes
Ante las crecientes preguntas sobre una posible burbuja especulativa en el sector de la inteligencia artificial, Jensen Huang, el CEO de Nvidia, ha querido tranquilizar. Afirma que la situación actual es muy diferente de lo que se ha conocido en el pasado, especialmente durante la burbuja de Internet. Según él, los cimientos del crecimiento de la IA son sólidos y sostenibles.
Jensen Huang niega la existencia de una burbuja especulativa
Durante la presentación de los últimos resultados financieros, Jensen Huang expresó claramente su desacuerdo con la idea de una burbuja de la IA. Subrayó que las discusiones sobre este tema no reflejaban la realidad del mercado, que él considera fundamentalmente diferente. « Desde nuestro punto de vista, estamos viendo algo muy diferente », declaró, refiriéndose a la demanda sostenida y a las inversiones masivas en infraestructura de IA. Destaca el crecimiento continuo de los pedidos de chips, que superan incluso las previsiones más optimistas, como prueba de la vitalidad del sector. Estos pedidos ascienden a más de 500.000 millones de dólares hasta 2026, una cifra que demuestra una fuerte confianza de los actores del mercado en el potencial de la IA.
Confianza en la solidez del mercado de la IA
Huang se basa en varios elementos para respaldar su confianza. En primer lugar, la demanda constante de los gigantes digitales para construir sus centros de datos, que requieren una cantidad fenomenal de semiconductores. Nvidia, como líder indiscutible, se beneficia directamente de esta tendencia. Luego, menciona la transición de Nvidia, pasando de ser un fabricante de tarjetas gráficas para videojuegos a un proveedor esencial para la IA. Esta diversificación estratégica refuerza su posición. Finalmente, señala las continuas inversiones de los « hiperescaladores » que revisan al alza sus planes de inversión, confirmando la necesidad de una infraestructura de IA robusta.
Previsiones optimistas para las ventas de chips
Las perspectivas de venta de chips de IA de Nvidia siguen siendo muy positivas. La empresa anticipa un rendimiento sólido para los próximos trimestres, respaldado por la creciente demanda y, potencialmente, por el levantamiento de ciertas restricciones comerciales. Las cifras del último trimestre ya superaron las expectativas, con una facturación de 57.000 millones de dólares. Las previsiones para el siguiente trimestre también están muy por encima del consenso de los analistas. Esta dinámica positiva, a pesar de las preocupaciones sobre la valoración, sugiere que el mercado de la IA está lejos de haber alcanzado su madurez.
El rendimiento comercial de Nvidia, aunque impresionante, no es suficiente para disipar todos los temores. La hipótesis de una burbuja especulativa en torno a la inteligencia artificial persiste, planteando interrogantes sobre la rentabilidad a largo plazo de las masivas inversiones realizadas en esta tecnología.
Incertidumbres persistentes a pesar del rendimiento
A pesar de las impresionantes cifras que muestra Nvidia, existe una duda sobre la solidez de este ascenso. Los resultados trimestrales, aunque superen las expectativas, no siempre son suficientes para tranquilizar a los mercados. Vemos claramente que el Nasdaq Composite, tras una breve recuperación, terminó cayendo, y la propia acción de Nvidia vio desaparecer sus ganancias iniciales.
Volatilidad del mercado y toma de beneficios de los fondos
El mercado bursátil se ha vuelto bastante nervioso. Los inversores parecen cuestionar el valor justo de las empresas tecnológicas, especialmente cuando ya no se puede contar con las bajadas de tipos de la Reserva Federal para sostener los precios. Por ello, muchos fondos de inversión han decidido vender parte de sus acciones para asegurar sus ganancias. Esto crea cierta inestabilidad, y hemos visto al Nasdaq perder bastantes puntos desde su último récord.
Ausencia de indicadores económicos estadounidenses fiables
Otro punto que preocupa es la falta de datos claros sobre la economía estadounidense. Sin esta información, es difícil para los analistas e inversores hacerse una idea precisa de la dirección que toma el país. Esta incertidumbre económica general añade una capa de prudencia, incluso cuando una empresa como Nvidia publica buenos resultados. Nos preguntamos si el crecimiento actual es realmente sostenible.
La viabilidad a largo plazo del modelo de negocio de la IA
Más allá del rendimiento inmediato, la cuestión de la rentabilidad a largo plazo de las inversiones masivas en IA sigue abierta. Algunos economistas, como el CEO de Goldman Sachs, se preguntan sobre la capacidad de este modelo para generar rendimientos constantes en los próximos años. Existe el riesgo de que mucho capital invertido no produzca las ganancias esperadas, lo que podría enfriar el mercado. La comparación con la burbuja de Internet de los años 2000 nunca está muy lejos.
La cuestión no es tanto si la IA revolucionará sectores, sino más bien si las inversiones actuales, a menudo concentradas en un ecosistema de empresas que se financian mutuamente, son sostenibles a largo plazo sin repercusiones concretas para la economía real o los consumidores finales.
También hay que señalar que el ratio precio/beneficio de Nvidia ha experimentado fluctuaciones, lo que puede ser un signo de esta nerviosidad ambiental. Aunque la empresa sigue siendo un líder indiscutible, el mercado reacciona a la menor alerta, y el rendimiento de la acción de Nvidia el 13 de abril de 2026 es un ejemplo. Por lo tanto, la prudencia sigue siendo necesaria, a pesar de los éxitos aparentes.
La IA: ¿una revolución tecnológica o una ilusión bursátil?
La inteligencia artificial está en boca de todos, y las cifras hablan por sí solas. Nvidia, por ejemplo, superó recientemente la barrera simbólica de los 5 billones de dólares de capitalización bursátil. Es una cifra que supera el Producto Interior Bruto de la mayoría de los países del mundo, con la notable excepción de Estados Unidos y China. Se habla de un entusiasmo que ha impulsado los ratios precio/beneficio a niveles comparables a los observados durante la burbuja de Internet de los años 2000. Parece haber comenzado una verdadera « temporada loca » en los mercados.
El valor de Nvidia supera el PIB de muchos países
Es llamativo constatar que la valoración actual de Nvidia supera el PIB de casi todas las naciones. Esta situación plantea interrogantes sobre la solidez de los fundamentos de este crecimiento. ¿Es el signo de una profunda revolución tecnológica que redefine la economía mundial, o más bien de una especulación descontrolada? La historia nos ha demostrado que tales cimas pueden ir seguidas de caídas brutales, como demuestra la actual turbulencia en el sector de la IA, donde ya se han borrado casi 1,5 billones de dólares de capitalización debido a temores sobre la pérdida de empleos y las inversiones improductivas. El mercado está experimentando turbulencias.
Ratios precio/beneficio comparables a la burbuja de Internet
Los indicadores financieros actuales, especialmente los ratios precio/beneficio, recuerdan peligrosamente a los de finales de los años 90. En aquella época, el optimismo en torno a Internet había llevado a valoraciones astronómicas, a menudo desconectadas de las realidades económicas. Hoy, la IA parece seguir una trayectoria similar. Este entusiasmo desmedido, aunque potencialmente justificado por el potencial de la IA, crea un terreno fértil para la especulación. La adopción de la IA se extiende más allá de la tecnología, sugiriendo una revolución industrial más amplia, pero el ritmo de esta adopción y su rentabilidad real aún están por demostrarse.
El regreso de las inversiones especulativas: SPAC, acciones ‘meme’, productos apalancados
Paralelamente a esta fiebre de la IA, observamos un resurgimiento del interés por instrumentos financieros de alto riesgo especulativo. Los SPAC (Special Purpose Acquisition Companies) han visto sus recaudaciones de fondos dispararse, alcanzando máximos desde 2021. Las acciones « meme », antes consideradas una curiosidad, resurgen, atrayendo de nuevo a los especuladores. Del mismo modo, los productos apalancados, ya sean contratos de futuros sobre criptomonedas o ETFs que ofrecen exposiciones amplificadas, están experimentando un resurgimiento de popularidad. Esta multiplicación de vehículos de inversión de alto riesgo, a menudo desconectados de los fundamentos económicos, puede interpretarse como una señal de advertencia de una burbuja, donde la búsqueda de ganancias rápidas prevalece sobre el análisis racional. La IA, como Internet antes que ella, podría ser el catalizador de una nueva era económica, pero la prudencia sigue siendo necesaria ante la magnitud de la especulación actual. La IA podría beneficiar a las empresas bien gestionadas.
Entonces, ¿burbuja o no burbuja?
Nvidia ha alcanzado un pico impresionante, convirtiéndose en la primera empresa en superar los 5 billones de dólares de capitalización. Es una hazaña que demuestra el poder de la inteligencia artificial hoy en día. Pero, como hemos visto, este rápido ascenso plantea interrogantes. Este sistema donde las empresas invierten mutuamente es un poco como un castillo de naipes: puede mantenerse, pero también puede derrumbarse si una sola carta se mueve. Por ahora, el mercado parece confiado, pero hay que estar atentos. La IA tiene un potencial enorme, eso es seguro, pero llevará tiempo ver si todas estas inversiones se traducen en beneficios concretos y duraderos para todos, no solo para unos pocos actores del sector. El futuro nos dirá si este período es el comienzo de una nueva era tecnológica o simplemente una burbuja que acabará estallando.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué Nvidia vale tanto dinero?
Nvidia fabrica los chips (como cerebros para ordenadores) que son súper importantes para la inteligencia artificial (IA). Como todo el mundo quiere IA ahora, todo el mundo quiere los chips de Nvidia. Eso hace que el valor de la empresa suba muy alto.
¿Es el valor de Nvidia como una burbuja que va a estallar?
Algunos piensan que sí. Dicen que las empresas se compran y venden cosas entre ellas, incluyendo los chips de Nvidia, lo que hace que los precios suban artificialmente. Es un poco como cuando todo el mundo empieza a comprar un juguete porque está de moda, y el precio sube en picado, antes de bajar.
¿Qué es la ‘financiación circular’ de la que se habla?
Es cuando una empresa, como Nvidia, presta dinero o invierte en otra empresa. Luego, esa otra empresa utiliza ese dinero para comprar los productos de Nvidia (sus chips, por ejemplo). Eso hace que el dinero gire en un círculo cerrado, lo que puede dar la impresión de que todo va bien, aunque no sea necesariamente el caso a largo plazo.
¿Cree el jefe de Nvidia que hay una burbuja?
No, el jefe de Nvidia, Jensen Huang, cree que el mercado de la IA es sólido y que no es una burbuja. Está muy seguro de que la gente seguirá comprando sus chips porque la IA está aquí para quedarse y se volverá aún más importante.
¿Es la IA una verdadera revolución o solo una moda para los inversores bursátiles?
¡Esa es una gran pregunta! La IA es claramente una tecnología revolucionaria que está cambiando muchas cosas. Pero la forma en que las empresas intercambian dinero y la rapidez con la que ha aumentado el valor de Nvidia hace que algunos se pregunten si también es una especie de « moda » para ganar dinero en bolsa, como la burbuja de Internet hace mucho tiempo.
¿Por qué se compara el valor de Nvidia con el PIB de algunos países?
Porque el valor total de Nvidia (lo que vale en bolsa) se ha vuelto tan enorme que es mayor que la riqueza producida por muchos países en un año (su PIB). Eso demuestra lo gigantesca que se ha vuelto esta empresa muy rápidamente.






